Es la primera obra de la serie "Entre Hadas y Amapolas", un recorrido visual donde un mismo personaje un hada con un tercer ojo va cambiando a través de distintas etapas.
En esta pintura, el hada tiene una piel clara con tonos suaves de rosado. En una mano sostiene un par de amapolas, que representan ese sueño profundo, el olvido y lo misterioso. Con la otra mano señala un ojo que flota frente a ella, como si estuviera a punto de descubrirlo o llamarlo.
Es una pieza que marca el comienzo de todo: todavía se le ve muy delicada, pero ya empieza a mostrarse ese lado oculto que lleva dentro.
NOTA: Incluye la obra original que se muestra en las fotos, certificado de autenticidad y firma del autor, no incluye marco. Debido al tipo de monitor o pantalla los colores pueden ser ligeramente diferentes.